CASA XOCHIQUETZAL – MUJERES ALEGRES

En el centro histórico de la capital mexicana existe un albergue único en el mundo: La Casa Xochiquetzal. En él se da un hogar a mujeres mayores, muchas de ellas ancianas, que tras dedicarse a la prostitución durante media vida, hoy se encuentran abandonadas viviendo en la calle. Este trabajo, de la fotógrafa francesa Bénédicte Desrus, fue uno de los ganadores de la II edición de REVELA, Premio Internacional de Fotografía a los Titulares de los Derechos Sociales, cuya convocatoria busca dotar económicamente proyectos de intervención social seleccionados a partir de reportajes fotográficos. Con él empezamos la serie en la que semanalmente presentaremos los principales trabajos finalistas. Una vuelta al mundo solidaria a través del objetivo de una cámara. Este trabajo también fue valorado para el II Premio de Fotografía Documental GEA PHOTOWORDS que concede nuestra organización.

 

Margarita en su habitación. Casa Xochiquetzal, ciudad de México.

FOTO  ©  Benedicte Desrus

.
Por Nacho Carretero, miembro de GEA PHOTOWORDS

.

Cuesta imaginar qué atraviesa la mente de una prostituta frente a una televisión, noticias de mediodía, con el presentador explicando alguna novedad legal acerca de la edad de jubilación. Algo acerca de que aumentará. O disminuirá. O que peligran las pensiones. Cuesta imaginar qué pasa por la cabeza de una persona que sabe, a ciencia cierta, que no tiene jubilación, que no le corresponde. Que cuando deje su trabajo no habrá nada. Que no hay futuro.

En España la prostitución es un oficio, pero no un trabajo. Es decir, no existen profesionales del sexo como tal. Nadie cotiza a la Seguridad Social por mantener relaciones sexuales a cambio de dinero, por más que sea una decisión propia y ajena a terceros intereses. La ley no impide el debate, un debate antiguo: ¿debe legalizarse la prostitución? ¿Debe regularse la figura de la prostituta (y del prostituto)?

Quien defiende la medida suele ampararse en la necesidad de terminar con las mafias, con los proxenetas, con las redes de tráfico de personas. Quien se niega, pone sobre la mesa el absurdo de legalizar una actividad a la que un porcentaje abrumador de mujeres se dedica porque son obligadas, chantajeadas o empujadas a ello sin remedio. Más allá del debate de las ideas y opiniones está la realidad del día a día. La realidad de la prostituta frente a la televisión preguntándose qué será de ella el día de mañana, cuando la edad le impida trabajar. Cuando, se supone, deba jubilarse.

.

Retrato de Maria Luisa, residente en Casa Xochiquetzal.

FOTO  ©  Benedicte Desrus

.

En España no existe una respuesta a eso. Existen, sí, casas de acogidas y decenas de organizaciones que dan cobijo y apoyo a mujeres que huyen de la prostitución, especialmente cuando dejan atrás a violentos ‘chulos’ que viven de su trabajo. Son las denominadas casas de acogida para mujeres víctimas de la prostitución. Pero, como su nombre indica, este tipo de organizaciones ofrece su apoyo a víctimas, es un lugar al que se huye. Un lugar en el que las protegen. ¿Qué pasa, pues, con esas mujeres que, sencillamente, no huyen? ¿Con esas prostitutas que, simplemente, terminan su edad laborar en la calle o en un burdel y no tienen ahorros ni pensión? El futuro de estas mujeres suele ser oscuro, empapado en pobreza y dificultades, marcado por profesiones básicas que deben ejercer en el ocaso de su edad laboral. Existe sin embargo una alternativa. Está en México y se ha erigido como un ejemplo en todo el mundo.

“La Casa Xochiquetzal es un lugar de puertas abierta, con reglas sencillas a seguir por las habitantes, que brinda cobijo, alimentos y atención integral”. Así definen este pionero centro sus fundadores y responsables. Este lugar nació  en el año 2006, tras una solicitud por parte de varias mujeres intelectuales mexicanas a la que accedió el gobierno de México DF. Xochiquetzal es una casa, un albergue, que acoge a trabajadoras del sexo de la tercera edad, cuando ya no pueden trabajar pero tampoco tienen nada para subsistir. Esta asociación está ubicada en la Colonia Centro Oriente, un marginal barrio de la capital mexicana donde abunda la prostitución mezclada con las drogas y la violencia. Más de 250 mujeres han acudido al refugio Xochiquetzal desde que abrió sus puertas. Allí, además de contar con un hogar, las ya ex prostitutas pueden comer, tener su espacio, su higiene y su ocio. Disfrutar, al fin y al cabo, de su jubilación. Comenzó recibiendo mujeres mayores de 60 años, pero enseguida comprendieron que debían disminuir la edad. Actualmente, la veintena de mujeres que acoge el centro tienen entre 55 y 85 años.

.

Casa Xochiquetzal

FOTO  ©  Benedicte Desrus

.

LA ONG

.

Los responsables de la Casa Xochiquetzal no ocultan la ‘cara B’ de este proyecto. Las enormes dificultades que se encuentran en su día a día. En primer lugar, económicas. La asociación nació y se mantiene gracias a donativos de ciudadanos, con todas las limitaciones que ello implica. De hecho, cualquiera puede echar una mano al proyecto, a través de su página web, casaxochiquetzal.wordpress.com. La segunda dificultad es el tipo de mujeres que llegan a la casa. Aunque la norma general es un comportamiento sereno, existen muchas cuentas pendientes, muchas rivalidades entre ellas, arrastradas de años de calle y noche. Eso sin contar caracteres convulsos, problemas psicológicos o situaciones personales enmarañadas. Se han dado casos de enfrentamientos, de dificultades para la convivencia, pero a día de hoy las relaciones entre las mujeres son buenas. Reina la paz en Xochiquetzal.

Además de la hospitalidad y la alimentación –que no es poco- la asociación ofrece a sus usuarias servicios de atención médica y psicológica, además de asesoría legal. Lo hacen porque si ellos no lo hicieran estas mujeres estarían tiradas en la calle. No tienen recursos, no tienen apoyo ni colchón sobre el que sustentarse. En realidad, no tienen nada. Se trata, como explican desde la organización, de una cuestión de derechos humanos para evitar discriminación y maltrato. Lo cierto es que Xochiquetzal se ha convertido en un ejemplo, en un caso único que ha despertado el interés y curiosidad de decenas de asociaciones de todo el mundo. Ése ese, también, su objetivo: servir de modelo de desarrollo asistencial para que se promociones este tipo de actividades en cuantos más lugares, mejor.

.

Una anciana trabajadora sexual en el velatorio de otra compañera fallecida de cáncer a los 54 años.

FOTO  ©  Benedicte Desrus

.

LA AUTORA

.

Bénédicte Desrus (1976) es fotógrafa documental francesa. Interesada en proyectos humanitarios y sociales de largo aliento en el mundo, vive viajando haciendo lo que le gusta: fotografiar las necesidades de esta sociedad. “El proyecto empezó convocándome a mi misma a la reflexión: ¿Te has preguntado qué sucede con las mujeres que se dedicaron su vida el trabajo sexual al envejecer? No, no me lo había preguntado”, asegura Bénédicte cuando le preguntamos por las motivaciones para relizar este reportaje en el que lleva trabajando desde 2008.

“Durante todo este tiempo me sentí sumamente conmovida y me hizo ver tanto la prostitución, como la vejez de una forma diferente. He aprendido mucho de ellas y sí, te hacen ver las cosas de manera distinta. Mi compromiso fue creciendo con el paso de los días y con Celia Gómez Ramos, cronista y narradora mexicana, decidimos realizar un libro. Celia se sumo al proyecto en 2011. Comenzó a platicar y entrevistar a las residentes, a compartir con ellas, a descubrir muchas cosas. Los testimonios y las historias de las mujeres no se acaban en una nota o anécdota, es tanto lo que tienen qué decir, qué enseñarnos… Asi que juntas estamos realizando un libro, sobre el albergue y sus habitantes, y es un  libro que generará donativos para la Casa Xochiquetzal”, añade la fotógrafa que actualmente está trabajando en un proyecto para documentar la obesidad en varias parte del mundo.

Bénédicte ha ganado numerosos premios, entre ellos, el prestigiado Open Society Institute – Moving Walls 18 en Nueva York; el Primer lugar del Concurso de Fotografía Contemporánea de Coahuila convocado por la Fundación Mexicana de Cine y Artes, el Open Photo 2012 del Open Society Initiative for Southern Africa (OSISA), el PDN Foto Anual 2012, el New York Foto Festival 2012; el XIV Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, el Humanity Photo Awards 2011; el Pride Photo Award y el Kuala Lumpur International PhotoAwards 2012.

Sus trabajos se encuentran publicados en los periódicos y revistas más importantes del mundo como: The New York Times, Harper’s magazine, The Wall Street Journal, Time, Courrier International, Le Monde, The Star, Marie Claire, Internazionale y  The Sunday Times, entre muchos otros. Algunos de sus reportajes fueron publicados en el libro “40 años de fotoperiodismo: Generación Sipa” – de Michel Setboun & Sylvie Dauvillier, © 2012, Éditions de La Martinière.

.

, , , , , ,

Trackbacks/Pingbacks

  1. GEA PHOTOWORDS | Voces de Casa Xochiquetzal - 1 agosto, 2013

    [...] http://geaphotowords.com/blog/?p=20990 Compartir:Me gusta:Me gusta Cargando… [...]

Deja un comentario

Leave your opinion here. Please be nice. Your Email address will be kept private.