GEA PHOTOWORDS ENTREVISTA A ÁNGEL CANO

El mundo necesita a personas como Ángel Cano, empresario, comunicador y activista medioambiental madrileño. Como también necesita de organizaciones como la que dirige: la Asociación Despierta, formada por un grupo de especialistas en combinar la comunicación y la sostenibilidad ambiental desde el compromiso, la denuncia y la esperanza.



Por JUAN CARLOS DE LA CAL, miembro de GEA PHOTOWORDS


Ángel nos sorprendió a todos el pasado año cuando organizó en Madrid un festival de documentales ambientales, con debates, proyecciones y exposiciones, EMISIÓNCERO, donde consiguió traernos a la puerta de casa, no sólo un resumen de los grandes peligros que acechan a la Madre Tierra, sino latidos de esperanza para poder combatirlos. Tras la gran repercusión que tuvo, mientras prepara las ediciones de EMISIÓNCERO en Valladolid y Sevilla, se ha lanzado con nuevo proyecto: un ciclo gratuito de cine documental y debates con expertos socio-ambientales, ¡DESPIERTA! EL PLANETA TE NECESITA que se celebrará entre el 15 y el 19 de septiembre en La Casa Encendida de Madrid. Cinco días que ayudarán, sin duda, a comprender lo que está pasando más allá de nuestros ojos y nos invitarán a actuar con inteligencia.

¿Qué planteamiento tiene este nuevo ciclo de documentales?
A diferencia de EMISIÓNCERO, que trabaja sobre todo las soluciones, el ciclo de documentales DESPIERTA busca precisamente eso: despertar a la gente denunciando lo que está pasando, provocando un debate que profundice en las causas para ayudar luego a encontrar las soluciones adecuadas. Durante cinco días vamos a tratar temas que nos afectan a todos: saber la verdad sobre el cambio climático de la mano de uno de los científicos más destacados del mundo; conocer cómo van a afectar a las ciudades los planes de movilidad sostenible; si la nueva Ley de Economía Sostenible nos sacará de la crisis, cómo podemos seguir siendo parte de esta sociedad consumista sin consumir el planeta… Entrelazando siempre el pase de un documental de primera línea mundial con un debate entre expertos, permitiendo que la gente les pregunte y aclare sus ideas.
Este ciclo lo has organizado desde la Asociación Cultural Despierta que diriges y has fundado recientemente. ¿Con qué objetivo?
Despierta está formada por un grupo de especialistas en comunicación y sostenibilidad que, preocupados por el deterioro medioambiental, tenemos la firme determinación de ser parte activa del cambio. Organizamos eventos destinados a alertar e incitar a la acción, mostrando las pruebas y provocando el debate sobre las alternativas a tomar, invitando a la sociedad a salir de la apatía y ser, cada uno a su manera, catalizadores del cambio.
Proponemos una transformación hacia nueva cultura, volver a una Vida menos destructiva, menos preocupada por el dinero, que se deje de izquierdas y derechas, que deje de auto despistarse y viva más armonizada con lo que nos rodea. Suena a utopía, pero por eso precisamente tenemos que insistir en ella. A cualquier persona que tenga un mínimo de sensibilidad le tiene que afectar lo que está pasando en la Amazonia, en los Polos o en su propio entorno. Y no podemos seguir de brazos cruzados. Por eso nosotros aportamos nuestro granito de arena para que esto no ocurra.
¿Qué es lo que hace que un hombre con una brillante carrera profesional en el mundo de la publicidad (cuyo objetivo final es estimular el consumo, enemigo de la sostenibilidad), lo deje casi todo y consagre su vida a la defensa de estos valores naturales? ¿Fue una “caída de caballo” o se produjo de manera gradual?
Pues fue precisamente el mundo de la publicidad el que me abrió los ojos hace muchos años. Me tocó hacer la promoción de un coche, el Opel Corsa, que en aquél tiempo lo presentaron como el primero que reducía las emisiones de CO2 y era construido con un 95% de material reciclable. Yo ya llevaba tiempo apoyando causas conservacionistas y me llamó la atención este enfoque porque esos valores entonces no se tenían en cuenta en un sector que ha apostado tradicionalmente sólo por la tecnología y la seguridad.
Seguí trabajando en publicidad y me di cuenta de que el sistema produce destrucción y desigualdades. Es el mejor sistema que hemos sabido crear pero no el mejor posible. Tiempo después, les dije a mis socios que quería dedicarme a trabajar en estas causas ambientales, que no podía seguir sin hacer nada, tenía que aprovechar todo lo que sabía en comunicación para hacer lo que creo que realmente es necesario.
Del caballo me caí, como dices, en 2006, cuando vi el documental “Una verdad incómoda” de Al Gore en Miami, donde estaba trabajando. Al día siguiente, el avión en el que iba voló durante horas sobre una tormenta tropical que amenazaba Florida. Desde el aire me di cuenta de cómo estamos alfombrando el planeta con cemento y construcciones y sentí esa llamada para hacer algo de una vez. Pocos meses después, asistí al training de Al Gore en Sevilla y me impactó tanto que me involucré en The Climate Project Spain, primero como presentador, dando muchas conferencias, y después como director de comunicación. Intento compaginarlo todo, sigo trabajando para mis clientes de comunicación y dirijo el restaurante que abri en el 98, La Isla del Tesoro, en la calle Manuela Malasaña, 3.
¿Cuál es tu papel en todo este engranaje?
Como director y moderador, en los eventos que organizamos intento ser el eslabón entre la gente y el experto. Pretendo que la gente sepa lo que está pasando en el mundo de la mano de los que de verdad lo han vivido y comprobado, a través de científicos, documentales, etc, para que la gente vaya mas allá de lo que les cuentan las noticias, para que desde ese conocimiento cada uno actúe como mejor le parezca. Con nuestra forma de vida contaminadora y derrochadora estamos hipotecando la vida de nuestros hijos y nuestros nietos, estamos acabando con los recursos y destruyendo la naturaleza que nos sustenta. No podemos seguir así. Creo que este mundo sólo podemos cambiarlo todos a una. Los problemas los hemos creado todos y todos debemos sentirnos responsables y actuar. Tenemos que ser fatalistas porque lo estamos haciendo fatal, y desde ese “mea culpa” debemos ser también optimistas porque, de la misma manera, todos unidos podemos darle la vuelta a la tortilla. Creo que podemos hacerlo, el cambio se está produciendo, nunca ha habido un momento de tanta conciencia global como ahora. Tenemos que aprovechar esta corriente. La sociedad está confundida, no sabe a quien creer y es muy fácil caer en el desánimo. Por eso es necesaria una buena información y, sobre todo, una mejor comunicación. Hay mucha gente que quiere hacer algo pero le faltan los canales para movilizarse.Y ahí, yo puedo ayudar.
La imagen de Al Gore como paladín contra el cambio climático no es completamente aceptada por algunos sectores ecologistas, que le acusan, por ejemplo, de ser uno de los apóstoles de los biocombustibles con un trasfondo de intereses ocultos en el área del agronegocio. ¿Qué opinas de él como alguien que ha seguido su trayectoria más de cerca?
En primer lugar quiero dejar claro que mi relación con Gore es como alumno. No me une ningún vínculo personal ni tampoco he tenido acceso a su entorno más cercano. Yo le admiro porque me parece que representa la actitud del que quiere cambiar el sistema desde dentro, no yendo contra él. Querer cambiar el sistema desde fuera es inútil, es marginarse y despreciar a los demás. Así se lo he dicho a todos los ecologistas radicales que conozco. Hay que cambiarlo desde dentro, es un camino ya demostrado.
Gore tiene el valor añadido de que, siendo como es, un capitalista de derechas, -porque en Estados Unidos sólo existe el capitalismo de derechas independientemente del partido al que pertenezcas-, ha hecho mucho por el medio ambiente, trabajando a contracorriente de los intereses de las grandes multinacionales energéticas y de la alimentación. Se ha echado muchos enemigos en esos sectores neoliberales al poner las verdades sobre la mesa. Pero me parece muy relevante que alguien que pudo ser el hombre más poderoso del mundo, haya entregado su vida a esta causa. Al acercarme a él he estudiado su historia, le he visto trabajar, he podido hablar con él y creo que lo que hace lo hace con gran esfuerzo y honestidad, no lo hace por dinero ni poder, que es algo que siempre ha tenido.
Tampoco creo en esa leyenda negra que le pusieron tras concederle el premio Nóbel de la Paz. Es cierto que apostó por los biocombustibles como alternativa al petróleo pero siempre se posicionó en contra de derribar la selva amazónica o quitar superficies cultivables para sembrar plantas oleaginosas. Nosotros mostramos sus datos, las mismas diapositivas que él muestra, todas ellas proceden de fuentes del máximo prestigio, la NASA, universidades, agencias científicas, la ONU y nunca hemos tenido que defender los biocombustibles u otras mentiras que le achacan.
La última Cumbre sobre el Clima, en Copenhague, nos dejó a todos un poco fríos. Quizás por las expectativas creadas. ¿Crees que fue un fracaso o sirvió para algo todo lo que se habló allí?
Copenhague ha sido un paso muy importante, mucho más de lo que creemos. Por primera vez todos los líderes mundiales fueron allí a discutir sobre medioambiente. Basta recordar que en Kioto, el único jefe de Estado que estuvo fue el de Japón. Copenhague sirvió para poner de verdad el problema sobre la mesa. Tuve la suerte de ver a Gore el día antes de las conclusiones y le oí decir: “Como sabéis, queda mucho trabajo, pero esta cumbre no ha sido un fracaso. Es cierto que se han cometido errores y no ha habido grandes soluciones, pero se han trazado importantes hojas de ruta para buscarlas, se ha avanzado en financiación, en parar la deforestación, en compromisos globales….” Nos explicó muchas otras cosas que detallé en un articulo para El Pais. Ese encuentro al máximo nivel va a dar buenos frutos. Tengo muchas esperanzas de que a medio plazo se van a ver.
Desde tu perspectiva, ¿cuáles son los enemigos a batir en la lucha contra el Cambio Climático?
Pues las que todo el mundo sabe: la quema de combustibles fósiles para energía, la deforestación, la producción de alimentos, el transporte. De todas estas patas nacen los grandes problemas medioambientales y las injusticias sociales que generan los desastres que ya estamos viendo. Estos sectores son también la cuna del “negacionismo” ambiental que no es otra cosa que una manipulación de las grandes corporaciones mundiales para negar la evidencia del cambio climático y seguir haciendo caja.
Pero lo que creo que debemos combatir ante todo es la apatía y el conformismo. Nos enfrentamos a un problema que nos va a afectar directamente, a nosotros y a nuestros hijos y nietos. Es como si se nos estuviera quemando la casa y nos quedáramos en el sofá, viendo la televisión cómodamente, esperando que alguien venga con un cubo de agua. Pero nadie va a venir a salvarnos, debemos hacerlo nosotros. Hay que cambiar el sistema, hay soluciones y eso es lo que pretendemos demostrar.

Angel Cano, madrileño, 42 años, empresario y director de la Asociación Cultural Despierta (www.asociaciondespierta.org) que organiza el ciclo de documentales y debates: ¡Despierta! el planeta te necesita, en La Casa Encendida de Madrid entre el 15 y el 19 de septiembre próximos.

Ver el programa del ciclo de Casa Encendida haciendo click aquí


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