TESTIGO DEL TERROR DE LAS LLAMAS (II)

Hablamos con la activista y directora de campaña de Survival, Fiona Watson, a raíz del incendio originado en el noreste del país brasileño. En el territorio de Arariboia donde más del 42% del terreno ha quedado reducido a cenizas. Allí los ataques perpetrados por las mafias madereras contra los indígenas no cesan de castigar a un pueblo que se ve obligado a huir constantemente por la avaricia de un poder sin límite. Esta es la segunda parte de la entrevista publicada el 1 de diciembre pasado.

 

Fiona Watson II

Fiona Watson.

Ilustración ©  GEA PHOTOWORDS

 

TESTIGO DEL TERROR DE LAS LLAMAS (I)

Por Anna de Gracia para GEA PHOTOWORDS

 

Entrevista a Fiona Watson, directora de campaña de Survival International

 

Parece ser, como todo en esta vida, que aquel `País Tropical´ que el compositor y músico Jorge Ben regaló a los oídos de Brasil y del mundo entero en los años 60 no se convirtió precisamente en la banda sonora para todos los nacidos en tierras brasileñas. Aquel país que el propio Ben afirmaba estar `bendecido por Dios realmente ha demostrado no estarlo para todos. Las épocas dictatoriales consecutivas han contribuido a tejer una historia marcada por la huella de la censura y la falta de libertades. Años más tarde se pondría fin a ello con la Constitución de 1988. La Carta Magna que permitiría abrir la puerta a la democracia. Se inauguraba así una nueva época de esperanza aunque la sombra de la corrupción no ha dejado de acompañar a este país tropical.

Y esa sombra ha llegado también a ganarle terreno al mismo corazón de la Amazonia. Uno de los pulmones de la tierra donde el maltrato a los pueblos indígenas pone en entredicho la necesaria protección de esta cultura ancestral. Hablamos sobre ello con la activista y directora de campaña de Survival, Fiona Watson, a raíz del incendio originado en el noreste del país brasileño. En el territorio de Arariboia donde más del 42% del terreno ha quedado reducido a cenizas. Allí los ataques perpetrados por las mafias madereras contra los indígenas no cesan de castigar a un pueblo que se ve obligado a huir constantemente por la avaricia de un poder sin límite.

 

¿Cuál es la situación actual de los indígenas en Brasil?

En mi opinión, vivimos la peor época para los indígenas. A su presidenta no le interesa el tema, el gobierno tiene una visión completamente industrial sobre todo referente a la Amazonia sin entender ni querer entender la situación indígena y la mayoría del Congreso es “anti-indígena”. Su fin es paralizar y obstaculizar los avances recogidos en la Constitución del 88 después de la dictadura. Tratan de destruirlo todo. La visión de su política convierte a Brasil en un país con una cultura monopolizada por la industrialización y el comercio para maximizar el beneficio. Creo que ya no hay espacio para aquellos que quieran vivir de forma alternativa y sostenible sin seguir el patrón del dinero como tratan de hacerlo los indígenas.

El gobierno no quiere escuchar. No cumple con las directrices marcadas por el derecho internacional como el Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales) ratificada por Brasil y que obliga a consultar a los indígenas sobre todas aquellas modificaciones que se quieran llevar a cabo y que afecten a estas tribus.

 

Comentas que la legislación actual en Brasil que ampara a los indígenas no se cumple. ¿Por qué se está dejando que esto tenga lugar?

Brasil está imponiendo enormes proyectos, enmarcados dentro de su programa de crecimiento acelerado que van a destruir, sin lugar a dudas, los pueblos indígenas en ciertas regiones. Aquí entran en juego las hidroeléctricas, por ejemplo, que se están imponiendo en los territorios sin consulta y en contra de su propia legislación nacional.

La cuestión de la tierra es central pues sin tierra no habrá supervivencia para los indígenas. El derecho de escoger cómo se quiere vivir está recogido en la Constitución como un derecho fundamental también para los indígenas pero no se respeta.

El Congreso está intentando modificar la Constitución lo cual es muy peligroso. Y todos los avances conseguidos en Brasil, que han sido muchos sobre todo referente al tema del reconocimiento de territorios para las tribus indígenas, corren peligro. Se quiere reducir el tamaño del territorio. Todos aquellos pueblos cuyo territorio no fuese reconocido antes de la Constitución del 1988 peligran. Uno de ellos es el pueblo guaraní, muy presente en la zona sur del país.

 

¿Podrías destacar algún otro proyecto que corresponda con ese plan de crecimiento acelerado para Brasil?

La cuestión de la minería es otro factor a tener en cuenta. Brasil se está abriendo cada vez más al mercado internacional. Y la minería representa un mercado muy potente. El Congreso quiere explotar la minería en los territorios indígenas. Hasta ahora había sido prohibida pues las minas pueden llegar a tener un impacto muy negativo en los pueblos indígenas debido a los daños colaterales de las infraestructuras derivadas de estas explotaciones. En suma, todo esto también genera un fuego devastador.

 

¿Cuál es la situación del mercado de explotación de la madera en la Amazonia en estos momentos?

Sabemos que una parte importante de la madera se vende en el exterior, como en Francia, entre otros países. Otra gran parte tiene como destino el mercado nacional brasileño. Es un mercado cada vez mayor debido al crecimiento de la clase media en el país que comienza a tener mucho dinero para gastar.

 

Un ejemplo de ello fue la mayor mina de hierro del mundo…

Sí. La mina de Carajás. Cuando fue explotada en los años 80 se construyó a su vez un ferrocarril desde la mina hasta São Luis de Maranhão. Se invadieron los territorios indígenas debido a este gran proyecto de desarrollo de Carajás que incluía una hidroeléctrica. El ferrocarril corta en dos las tierras ancestrales de los awás. Es un área que ha quedado reducida a causa del ferrocarril, las carreteras y el “desarrollo” en la región y que finalmente ha desplazado a muchos awás.

 

¿Cuál podría ser la posible solución a este drama?

En el norte, los awás y demás tribus sufren una persecución despiadada y continúa. Ellos tratan de autoprotegerse. Pero nuevamente la protección es insuficiente. Varios líderes han sido asesinados en la misma región y nadie está siendo juzgado. Únicamente se les impugna con multas. Pero con los beneficios que consiguen por la venta de madera les renta seguir llevando a cabo este tipo de atrocidades, pagar y volver a las andadas. Una posible solución pasaría por convertir esta madera en sostenible.

 

Visita la página web de Survival

 

 Anna de Gracia vive actualmente en Sao Paulo, donde ultima sus estudios. Apasionada por el mundo de la corresponsalía, los viajes y los movimientos sociales. Ha trabajado en radio durante tres años en la rama del periodismo cultural en España así como para otros medios de comunicación digitales cultivando el género de la entrevista con personalidades del panorama actual de la cultura y de la política. 

 

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